viernes, 6 de julio de 2012

CREADORES QUE MERECEN PALOS




El primero Dios, claro, porque crear para que los creados destruyan la creación tiene delito. Pero bueno, en su descargo tiene que, en principio, no expolió a nadie para crear a alguien; aunque es un descargo que no merece ser considerado, pues no tenía a nadie de quien servirse. Mas, inmediatamente que lo tuvo, en cuanto creó al primer ser humano, el hombre, ahí mismo ya va a sustraerle algo para crear el segundo: le extrae una costilla y crea al segundo, la mujer.

O sea que el precedente quedó sentado en el acto de creación primigenio: el individuo con poder tiene licencia para joder a unos en beneficio de otros y, como dicen, la caridad bien entendida comienza por uno mismo… Pues eso es lo que hay.

A partir de ese momento, pretenden que a su imagen y semejanza, qué pretenciosos, han ido surgiendo una reata interminable de mamarrachos seudo creadores que estrujan a unos para esponjar a sus serviles engendros, y de cuyas creaciones más populares nos mantiene diariamente informados la prensa.

Nada más abrir hoy esta cotilla que tengo enfrente me asalta la vomitiva imagen de Pajín, que automáticamente comparte fotografía mental con su creador, el para mí denostable Zapatero, que el demonio acoja en su ígnea morada. Pues resulta que el ínclito ha subvencionado el futuro de esta tarada espabilada con plata del contribuyente y se nos va – qué maravilla si fuera abducida durante el viaje y no volviera a saberse de ella – a “controlar y coordinar políticas que promuevan la salud y el bienestar en los países americanos”. ¡Tiene bemoles!

Desde luego que si de bemoles se nutrieran las finanzas del país todos nadaríamos en la abundancia, y no es que falten, lo que pasa es que también los bemoles, como todo lo demás, están mal repartidos.

Ahí está, por ejemplo, qué desgracia, Alfons Godall, que tiene para dar y repartir. Afortunadamente al mentecato éste le falló la motivación, España no perdió y no pudo llevar a cabo su obra: un pajín. Buena pareja para la Leire.

He dicho afortunadamente porque, desde luego, se mire por donde se mire, la obra del tal habría sido algo, para empezar, absolutamente birriático. Pues ni él mismo considera que su acto hubiera podido alcanzar el calificativo de pajón, ni siquiera el sustantivo de paja, es evidente de dónde el pajín habría sido proveniente, y de tal fuente, lo más, un infecto goteo de aguadilla.

De algo nos hemos librado. Pero es que tratándose de lo malo siempre es poco de lo que te libras. El PP, por ejemplo, sólo nos liberó de 45 de los 382 altos cargos que nos dejó el devastador PSOE.

¿Y qué queremos? No es lo mismo joder a las víctimas propiciatorias que a los victimarios reaccionarios.



viernes, 1 de junio de 2012

SENTIDO Y SENSIBILIDAD


Estaba buscando un título corto para ponerme a especular – me parece más indicada la expresión “filosofar”, pero a un tiempo más pretenciosa, por eso elegí “especular” – y se me vino a la cabeza el título de la película, y ahí está.

La cosa tiene tal color de hormiga que estoy empezando a considerar la posibilidad, hasta ahora absolutamente negada por mí, de que el ser humano, ante la amenaza tan clara y rotunda, y que va en aumento a un ritmo exponencial, llegue por fin a darse cuenta de que es un ente totalmente descompensado, una inteligencia sin conciencia, un automóvil supersónico alimentado con cinco sentidos y que no tiene incorporado ningún mecanismo de frenada.

Está claro que una máquina de estas características está predestinada a su propia destrucción. Sin embargo, a pesar de estar tan claro, increíblemente, el sursuncorda de la creación no es capaz de verlo !qué va, al contrario! mientras la carretera sea recta o con curvas suaves, fierro al piso. ¡Ah! pero cuando ya las curvas le hacen apretar los esfínteres y la espina dorsal es recorrida por descargas eléctricas que le espelucan todas sus pilosidades, estamos entrando en ese momento, entonces, pienso, quizá no le resulte imposible darse cuenta de que todo lo que tenga acelerador tiene que tener freno y, naturalmente, si no lo trae de fábrica hay que ponérselo.

¿Cómo fabricamos el freno? La materia prima ideal, sentido y sensibilidad, lamentablemente, es sumamente escasa, de manera que hay que recurrir a persuasión y contención.

Hay que explicarle al carajo que jugar con fuego es peligroso, teniéndolo amarrado por una pata con una cuerda para que pueda llegar a la nevera, el baño. etc. pero no a las cerillas ni a la bombona del gas ni a nada de eso. Y si en algún momento intenta desatarse, estacazo que te crió. Así hasta que se entere de que lo correcto es lo bueno para todos y que actuar incorrectamente puede resultar, resulta, sumamente provechoso y gratificante para algunas individualidades, pero nefasto para las mayorías; y que la conducta incorrecta continuada acabará por absorber a la minoría abusadora y también ella pagará por el mal que ha hecho.

Esa es la receta. Fácil. Bueno, ahora mismo no tanto, porque ya todo dios está convencido de lo maravilloso que es la plena libertad que se disfruta, que permite cagarse en todo y en todos los que, por hache o por be, no se lo impidan, encerrándolo o simplemente con un guantazo que le deje temblando los dientes; de manera que al principio quizá hubiera que emplearse a fondo, pero que la letra con sangre entra de eso no hay duda. Lo realmente jodido es encontrar a quien aplique la receta con sentido y sensibilidad. Sentido y sensibilidad, la madre del cordero.